A finales de la década de los 60’s, quedaban aún muchos vestigios de lo que había sido la moda hippie, con su estilo natural, ropas coloridas, poco maquillaje y cabellos largos. Cuando en los 70’s irrumpen los Punk como nueva tribu urbana, se comienza a observar una moda totalmente opuesta.

Los seguidores de este movimiento, pasan a lucir el cabello corto y teñido, con un maquillaje extremo, el uso de un fuerte delineador en los ojos tanto de hombres como de mujeres y prendas de vestir que denotaban una rebelión absoluta a todo lo que se encontraba establecido hasta el momento.
Luego fueron surgiendo elementos intencionalmente ofensivos como camisetas con mensajes irreverentes, ropa desgarrada adrede, el empleo de símbolos como la esvástica nazi y la “A” encerrada en un círculo que identificaba la anarquía, crucifijos invertidos, bandas con picos y clavos. Las cadenas y las hojas de rasurar también se convirtieron en accesorios.